viernes, 16 de noviembre de 2012

La importancia del podólogo

Me gustaría hablar sobre la importancia del podólogo y cómo éste puede poner fin a los problemas del tendón. 

Desde hace dos meses estuve notando molestias en el tendón bueno (el no operado) así que, al no querer pasar por lo mismo que anteriormente, fui al fisioterapeuta. Me he cambiado de ciudad y había notado que el gemelo se me cargaba muchísimo porque subía cuestas continuamente. El fisioterapeuta me arregló la contractura pero me dijo algo a lo que, hasta entonces, no había dado importancia.

Me comentó que la contractura era lo que causaba la tendinitis. Hasta ahí yo eso ya lo sabía, pero me dijo que el arreglar la contractura no supone que el problema se vaya. Me habló de que los tobillos tienen que estar alineados con el resto de articulaciones (rodilla, cadera...) para que todo el peso del cuerpo se distribuya bien. Me hizo ver que mis tobillos estaban algo desalineados, algo que, a simple vista, no se nota, y tampoco cuando ando por la calle (es decir, no es que sea patizambo ni que tenga pies planos ni que ande con los pies hacia los lados). Simplemente me notó que el tobillo cuyo tendón me empezaba a dar molestias estaba más deslineado que el otro. Sin comentarme mucho más, ya que ella no era podóloga, me recomendó a un podólogo a quien ella misma había acudido. Me dijo que ella tiene unas plantillas porque sus tobillos también son algo especiales. Sin pensármelo nada pedí cita con el podólogo, aún sabiendo que estaba en otro pueblo y que tendría que coger autobuses. Miré más podólogos por mi ciudad, pero no me convencía ninguno porque no decían que trataban especificamente tendinitis de Aquiles.

Cuando llegué al podólogo me hizo descalzarme, quitarme los pantalones, y andar descalzo por el pasillo. Me estuvo observando durante 3 minutos y al final dijo: "ya he encontrado tu problema." Me tumbó en la camilla, me tocó un punto super exacto del tobillo, y me comenzó a doler. Me explicó que tenía mala alineación en los tobillos pero que en el tobillo operado la mala alineación era absolutamente despreciable (por eso mi traumatólogo nunca me dijo nada de eso). Sacó un esqueleto y me empezó a contar que el eje del tobillo tiene que estar alineado con el de la rodilla, y me dijo que mi astrágalo (o eso entendí) hacía que mi tobillo pisase mal, lo que hacía que el gemelo se estirase de forma incorrecta, empujando al tendón. Me dijo que mi anterior tendinitis seguramente vendría de lo mismo.

Me cogió el tobillo y, relajándolo, hizo unos movimientos bruscos para reajustarlo. Volvió a tocar el punto inicial, y ya no me dolía. Me hizo andar y andaba distinto, pudiendo flexionar mejor el pie y sin ningún dolor en absoluto. Me puse contentísimo y no me lo podía creer, pero me dijo que el reajuste que me había hecho volvería a desaparecer en media hora, una hora, o una semana.  Me dijo que con unas plantillas especiales podría corregir mi problema de alineación de los tobillos, así que en otra visita me las hizo, con unos moldes, tomando medidas con un rotulador, y demás.
Y ahora tengo que ir usando las plantillas progresivamente hasta llevarlas todo el día. Las plantillas hacen que mi tobillo se comporte de forma correcta pero, al hacer eso, todo el cuerpo se tiene que reequilibrar, por lo que es normal que en el primer mes de llevar plantillas (hablo de plantillas hechas a medidas, no de plantillas de farmacia) aparezcan dolores en otras partes del cuerpo. Por ejemplo, el según día que las llevé me empezó a doler mucho la cabeza y la cadera, aunque no sé si tendrá algo que ver.

Y nada, las plantillas son para toda la vida y para usarlas siempre, y, aunque son caras al final sale barato teniendo en cuenta que, si no, tendría que ir más veces al fisioterapeuta durante toda mi vida.

Me gustaría dejar algunos aspectos claros:

1) Todo esto que cuento es para el caso en el que las tendinitis están provocadas por una mala alineación de los tobillos. Según me contó el podólogo, la mayoría de las tendinitis son provocadas por eso. Por eso creo que es importante que, a la vez que se trata la tendinitis con traumatólogos o fisioterapeutas, se vaya a un podólogo para que os examinen la pisada y la alineación del tobillo. Poca gente conoce la labor real del podólogo y creo que yendo al podólogo podrás llevarte una buena sorpresa si te dice: "Tranquilo, la tendinitis se debe al tobillo. Con las plantillas se te pasará."

2) Es importante distinguir entre "tendinitis como patología" y "tendinitis como síntoma". Por ejemplo, en el caso que comento, la tendinitis simplemente es un síntoma que se da debido a que la alineación del tobillo es incorrecta. Por mucho que trates la tendinitis, podrá volver a aparecer en unos meses o años debido a que el problema de raiz (la alineación del tobillo) no se ha solucionado.

3) Si ya has ido al podólogo y te ha dicho que tienes el tobillo correctamente, no significa que todo esto que comento sea incorrecto. Simplemente tu tendinitis puede estar ocasionada por cualquier otro factor. Por ejemplo, si metes mucha caña al cuerpo en carreras o con deportes, por mucho que tu tobillo esté bien alineado, puedes provocarte una tendinitis. Normalmente estas tendinitis son las típicas que sí se curan en tiempo corto (un mes) tras hacer reposo y tras seguir las indicaciones del médico.

4) Cuando vas al médico de cabecera lo que pensará es que tu tendinitis se debe a un uso excesivo del tendón, es decir, creerá que tienes una tendinitis de manual, por lo que es normal que no le dé más importancia. Incluso si vas al traumatólogo puede que suceda esto a no ser que muestres signos claros de un desajuste en el tobillo. Por lo tanto, creo que es muy importante visitar al podólogo ante una tendinitis, simplemente por precaución, para que no vaya más, y para evitar problemas futuros.

5) Que una tendinitis se te cure no significa que no te va a volver a pasar. Puede ser que hayas hecho estiramientos o que hayas ido al fisio, pero si tu caso es debido a una mala alineación del tobillo, no habrás solucionado el problema principal. Por lo tanto, creo que es importante ir al podólogo incluso cuando te has recuperado de la tendinitis, para evitar posibles recaídas.

6) Para todos estos casos, siempre el mejor tratamiento es un tratamiento conjunto entre podólogo+fisioterapeuta. Por ejemplo, mi podólogo llamó a mi fisioterapeuta para indicarle que me hiciese unos ejercicios específicos para fortalecer la articulación del tobillo.

Espero que os sirva.

Muchos ánimos y un saludo!

sábado, 22 de septiembre de 2012

2 años desde la operación

Parece como si hubiese sido ayer. Cuando leo los posts antiguos me acuerdo perfectamente de cada momento como si hubiese ocurrido hace escasos días. Pero no, no fue ayer, han pasado dos años desde la operación y unos cuatro desde que me empezase la tendinitis aquílea.

La página tiene diariamente unas 150 visitas y ya son un total de 41.000 personas las que han hecho uso de mi blog. Me parece impresionante. Cada semana me llegan varios e-mails de gente pidiendo consejos, contándome su experiencia o preguntándome sobre tobilleras eficaces. Yo siempre digo que no soy médico y que todo lo que está en este blog está basado en mi opinión. Siempre respondo a los e-mails y comentarios con rapidez y me alegra saber que a la gente le resulte útil este blog que empecé como una forma de matar el aburrimiento tras la operación.

Puedo decir que desde que me operasen hace dos años, nunca más he vuelto a cojear y nunca más he vuelto a notar esos dolores en el tendón. Eso sí, como he explicado muchas veces ya, si estoy varias horas de pie, o andando, se me cansa más el tobillo... pero es lo normal. 

Para los que están operados o para los que, sin estarlo, se han recuperado de una tendinitis, recomiendo hacer estiramientos todas las mañanas y por las tardes al llegar a casa. Simplemente, estirando los tendones de aquiles (gemelos) durante unos 5 minutos cada vez, lograremos ganar elasticidad y evitaremos que se agarroten y que vuelva la tendinitis. 

Espero que todo os vaya bien y mucho ánimo para los que están sufriendo esto. Me tenéis aquí para lo que queráis.

Un abrazo.

lunes, 4 de junio de 2012

1 año y 10 meses después. Estoy perfecto.

Ya ha pasado 1 año y 10 meses desde la operación. No actualizo ya el blog porque creo que sólo tiene sentido actualizarlo cuando tengo algo que contar. Así pues, sólo lo actualizaré cuando quiera decir que estoy perfectamente o, siendo negativos, si volviera a recaer (cruzo dedos).


Quién me iba a decir a mí hace dos años que tecleando en google "tendinitis de aquiles" o "blog tendinitis" iba a parecer mi blog en las primeras posiciones. En menos de dos años el blog ha tenido más de 30.000 visitas, y al día actualmente 120 personas visitan en blog, lo que es una cifra bastante alta teniendo en cuenta que es un blog muy específico. Recibo cada semana algún e-mail dándome las gracias por escribir el blog o pidiendo consejo. Yo, no soy médico, pero intento aconsejar, dar ánimos. Muchos me dicen que llevan años con problemas y no se atreven a operarse. Yo les digo que lo hagan, que se lancen, que peor no se van a quedar. Otros me cuentan su historia, simplemente su historia porque me imagino que, como yo por aquel entonces, necesitan compartirla con alguien. Respondo a todos los e-mails y tardo muy poco en contestar porque el e-mail de este blog lo tengo redireccionado al mío personal, así que me entero al instante. 

Yo sigo bien. Este año vivo en un tercero sin ascensor y tengo que subir y bajar diariamente las escaleras y no he tenido ninguna molestia. Estoy perfecto. Es cierto que si estoy muchas horas de pie o andando se me termina por cansar más el pie, pero no es dolor como ya he dicho mil veces en entradas anteriores. ¿Qué más puedo pedir?

Ánimo a todos los que estén pasando por este problema. 

Un abrazo!!!

miércoles, 1 de febrero de 2012

El tendón de Aquiles y la relatividad

Escribo con el frío del norte de Inglaterra entre mis manos simplemente para decir que estoy bien. Hoy he recibido un e-mail de una persona que me preguntaba si se puede salir de esto, si merece la pena la operación, si se van los dolores...

Le he comentado, entre otras cosas, que es relativo. Por supuesto que se puede salir de esto. Yo hago una vida totalmente normal. Lógicamente nunca ganaré una maratón, ni podré ganar un concurso de a ver quién anda 1 kilómetro a la pata coja con el pie derecho (mi pie del tendón "malo"). Sin embargo, antes de operarme tampoco tenía esas ideas en mente. Por lo tanto, todo es relativo. Tal vez para un deportista de élite las molestias que tengo le supondrían abandonar su carrera profesional. Aunque seguro, que si yo quisiera correr una maratón y notase que me molesta algo el tendón iría al fisio. Nunca más he ido porque no lo necesito. Estoy así bien.

¿Se van los dolores completamente? Sí. Nunca me ha vuelto a doler el tendón. Sin embargo, pueden quedar ligeras molestias: el pie se cansa cuando llevas muchas horas de pie, cuando sales a correr muchos días seguidos, etc. Sin embargo, en mi caso, no son molestias del tendón, sino del tobillo en general. Ya no digo "me duele el puto tendón", sino que digo "se me ha cansado el tobillo".

Si volviese al pasado volvería a operarme. Nunca he vuelto a cojear, nunca más me ha dolido el tendón al subir escaleras o rampas. Es cierto que las pequeñas molestias a veces se dan. Pero son molestias, nada de dolores, y se deben a la cicatriz más que nada. Cualquier persona operada de cualquier cosa puede notar ciertas molestias o sensaciones en la cicatriz.

Las molestias no son malas. Como me dijo mi traumatólogo, "que te moleste significa que estás vivo".

La lucha con la tendinitis puede llegar a ser dura. No son dolores que te matan, pero su duración y persistencia es lo que hace que te debilites psicológicamente.

Hay que luchar, ir poco a poco, informarse bien, pedir miles de consejos y, al final, dejarse llevar y esperar que todo salga bien. Y si no, se vuelve a intentar. Cuesta, está claro, pero yo inicié el blog sin saber cómo iba a salir todo esto, y ya veis, ya no actualizo nunca porque no tengo nada nuevo que contar. Todo está perfecto.

No os rindáis. Nunca. Se puede con ello. Cuesta, pero se puede.

Un saludo.

viernes, 21 de octubre de 2011

¡Todo bien!

Buenas. Mucho tiempo sin escribir, lo sé, pero sigo entrando al blog y es extraño porque en los últimos días el blog está teniendo cientos de visitas y son varios los que me están mandado e-mails acerca de sus problemas con el tendón de aquiles. Como he dicho muchas veces en el blog, no soy ni médico, ni traumatólogo, ni podólogo ni nada relacionado con la medicina, pero siempre que pueda intentaré contestar a todos los e-mails dando consejos sobre cómo llevar el tema de la tendinitis. Al fin y al cabo he estado varios años con ese problema y sé bastantes trucos, remedios o actuaciones que sirven para mejorar la lesión en todos los aspectos.

Ahora mismo estoy en Inglaterra estudiando y el tendón me va perfectamente. Todos los días tengo que subir varias plantas andando y no noto absolutamente nada de molestias en el tendón. Al salir a correr tampoco. Lo único que noto es que la cicatriz se siente rara cuando cambia el tiempo (lo típico de "Me duele la cicatriz, va a llover") y, como ya dije otras veces, que cuando ando muchísimo (por ejemplo excursiones, ir todo el día de compras...) o estoy mucho tiempo de pie (por ejemplo estar 4 horas en un museo...) el tobillo se me cansa y se me crea ahí una sensación que se parece mucho al "dolor" muscular que se tiene a causa de la gripe, pero sólo focalizado en el tobillo. 

Pero vamos, son secuelas pequeñísimas en comparación con cómo estaba antes y hay que aprender a vivir con ellas, más aún si no me impiden hacer nada de lo que quiero. Sí, mi tobillo se cansa antes que uno sano, pero todo consiste en conocer los límites de uno mismo y saber que en vez de andar 6 horas seguidas tienes que andar 4.

¡¡¡Ánimo a todos los que pasan por lo mismo!!!

Un abrazo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Dolor en el otro tendón de aquiles... ¡el bueno!

Buenas, la verdad es que esto que voy a contar no son muy buenas noticias. Como dije en una entrada anterior, llevo tiempo saliendo a correr unas 3-4 veces por semana. Hasta hace dos días iba todo perfecto y los dolores o molestias que podía sentir en los tobillos eran los típicos dolores que te pueden venir después de haber forzado al cuerpo pero que se pasan con una ducha de agua caliente.

El tendón derecho (el operado por tendinitis aquílea) no me daba molestias ni durante ni después del ejercicio y eso me hacía estar contento. Lo único, en la zona de la cicatriz se me hacían algunas rozaduras ya que la piel de la cicatriz es más sensible, pero eso lo arreglé poniendome unos calcetines mejores.

 La mayor parte de las tendinitis de aquiles se puede evitar
con un calzado apropiado que disminuya las tensiones  en el tendón.
 
Pues bien, el otro día, tras haber salido por la mañana a correr, noté que me molestaba el tendón izquierdo. ¡Sí, el izquierdo, el del pie bueno! No le di importancia pero me empecé a rallar cuando notaba los mismos síntomas que años atrás tenía en el tendón derecho: al estar sentado y levantarme me dolía, el tendón lo tenía enrojecido, cojeaba un poco...

Me tranquilizaba saber que ése era el tendón bueno, el no operado. Si me hubiese vuelto a doler el tendón operado eso significaría que todo comenzaba de nuevo. Pero también, el pensar que el tendón bueno podría seguir el mismo camino que el otro, me desmoralizó un poco, así que en cuanto pude, me metí en la ducha, me di masajes alternando agua fría y agua caliente mientras estiraba el tendón y, al salir, me di otro masaje con pomada antiinflamatoria y me eché un poco de reflex para aliviar el dolor, me tomé un antiinflamatorio suave y me puse unas taloneras extra en las zapatillas. Ya de por sí llevo unas taloneras pequeñitas de poca altura que me compré en Decathlon. Pues bien, me puse además encima de éstas, otras, de forma que caminé con dos taloneras* en cada pie para dar mayor inclinación y para evitar que los tendones se estirasen tanto. Y así salí a la calle. Al día siguiente notaba que me dolía muchísimo menos, y ahora mismo es como si ya no tuviese nada inflamado. Está de nuevo perfecto.

 Los estiramientos de gemelo/tendón de aquiles preparan al tendón
para la posterior actividad de forma que consigue aguantar mayores tracciones
sin que sea perjudicial para el tendón.

Y así espero que siga, porque voy a estar un tiempo sin volver a correr y me seguiré unos días dando pomada antiinflamatoria.

El fallo que hacen muchos es lo siguiente:

A) Les empieza a doler el tendón, pero siguen con la actividad, o la reducen.
B) Les empieza a doler el tendón, paran la actividad y, cuando se les ha pasado, continúan con su actividad normal

Esas dos cosas están mal hechas. Lo que hay que hacer es lo siguiente:

1) A la mínima molestia en el tendón de aquiles, parar completamente la actividad y aplicar hielos, masajes, antiinflamatorios, pomada, etc. Si se tiene, es mejor llevar taloneras ya que al hacer que el tendón se estire menos, ayuda a que la inflamación de éste se vaya antes. Si se tienen tobilleras especiales para la tendinitis, también pueden usarse.

 A la mínima molestia en el tendón de aquiles se debe parar
la actividad para evitar una mayor inflamación que
termine cronificándose (tendinosis)

2) Seguir con esa rutina unos días hasta que las molestias en el tendón se vayan completamente (desaparezca la inflamación, el enrojecimiento, la molestias...)

3) Cuando haya pasado una semana (5 o 7 días), y si ya no existen molestias, reiniciar la actividad física o deportiva gradualmente. Por ejemplo, bajar el ritmo o tiempo de carrera, en el caso del running, hacer rutas más cómodas (terrenos blandos como tierra), etc.

 El conocer nuestras propias limitaciones puede convertirse en nuestro aliado. 
Una retirada a tiempo es una victoria, y conseguiremos evitar patologías del tendón.

4) Si vuelve alguna molestia, por pequeña que sea, volver al paso 1).

5) Si todo va bien, cuidar de aquí en adelante el tendón (masajes, estiramientos antes de la actividad, tobilleras, mirar si el calzado es adecuado, mirar si es necesario llevar plantillas por pie cavo, etc.)

A mí, de momento, el tendón operado me va perfectamente, y el tendón izquierdo que me dio la lata vuelve a la completa normalidad.

Puede parecer exagerado todo esto, pero una tendinitis es mejor cogerla cuanto antes, ya que si no, puede pasarte como a mí, y tener que estar 2 años con tendinitis y llegar a no poder subir ni escaleras no es muy agradable.

Espero que esto sirva a alguien.

Saludos!!

taloneras* Las taloneras no se deberían usar siempre a menos que se padezca alguna patología crónica. La talonera actúa elevando el talón y haciendo que la extensión del tendón disminuya. Utilizandolas siempre, el tendón se puede acostumbrar a ese nivel de estiramientos inferior al normal, de forma que cuando se vuelva a andar sin taloneras existan molestias. Además, se deben usar siempre taloneras en los dos pies, independientemente de cuál sea el afectado.

sábado, 13 de agosto de 2011

¡Vacaciones! [Noticias de mi tendón]

Buenas. ¡Cuánto tiempo! Lo primero de todo, lamento haber estado un mes sin escribir, pero terminé exámenes el 16 de julio. El curso me ha ido medianamente bien y he cumplido los objetivos que quería. Volví a mi casa a finales de julio, y hasta ahora he estado sin hacer nada, descansando, saliendo con los amigos, yendo a fiestas de diferentes sitios...

Al final me voy de erasmus a la Universidad de Northumbria, en Newcastle. Me iré para mediados de septiembre y la verdad es que voy un poco a ciegas, ya que no sé si me dejarán convalidar una asignatura que quiero, pero tras estos días de tranquilidad, he estado pensando, y creo que me merece la pena irme un año a estudiar a Inglaterra. Da igual si, por irme, me cueste más tiempo sacarme la carrera. Creo que es una oportunidad única de conocer gente, abrirme la mente (¿más?), y mejorar el inglés. Una vez allá tendré que hacer mil cosas como, por ejemplo, buscarme un tutor para mi PF (Proyecto Fin de Carrera) que lo haré en inglés, y aún no sé ni de qué lo haré ni si me será fácil hacerlo ahí, pero quien no arriesga no gana, aunque también se dice que más vale pájaro en mano que ciento volando, pero bueno...

Pues esto, estos días me han servido para ordenar mis ideas y marcarme mis objetivos :D


En cuanto al tendón de aquiles, tengo cosas nuevas que contar. Tras estar días levantándome tarde y siendo desorganizado (es lo que tiene las vacaciones...), decidí que tenía que marcarme una rutina. Estos días me estoy levantando a las 07:30, y tras comer algo salgo a correr desde las 08:00 hasta las 08:40. Empiezo andando unos 5 minutos para ir agilizando y dando flexibilidad al tendón. Después, corro unos 30 minutos a un ritmo medio (tirando a bajo), hago un sprint final hasta que no puedo más y termino andando 5 minutos estirando las piernas y moviendo el tobillo. Llego a casa, me doy una ducha, desayuno algo y me tiro en el sofá a ver la televisión. No es mucho, pero por algo se empieza...

La verdad es que llevaba muchísimo tiempo sin hacer deporte (en Alicante sí que hacía bici estática pero poco), y la verdad es que estoy contento con cómo me responde el tendón. La verdad es que lo cuido mucho. Antes de salir a correr lo estiro y hago movimientos con él, durante la carrera llevo puesta una tobillera que me da más seguridad (ya comenté el tema de las tobilleras hace un tiempo) y tras correr me doy un masaje en el tendón con pomada (Voltarén o similares). De momento no noto dolores en el tendón, aunque ya veremos conforme vaya saliendo más días a correr. En cuanto a la cicatriz, estos días que la observo más al darme la pomada y el masaje, he notado que tengo como unos bultos o rugosidades. No sé si se debe a calcificaciones, a rozaduras debido a un mal calzado para correr, o puede ser que las tuviera de antes y nunca me había dado cuenta. La verdad es que no sé. Igual me acerco al médico de cabecera a comentarle. Igual es normal que salgan pequeños bultos o rugosidades en las cicatrices, no sé... Por si acaso, quiero ir a Decathlon a comprarme unas zapatillas más apropiadas para correr (las que uso son las que tengo para jugar a balonmano, y son indoor) y también me cogeré unos calcetines especiales que eviten las rozaduras.

Por cierto, no sé si había puesto antes alguna imagen de mi cicatriz. La verdad es que es pequeña y apenas se nota al estar situada en las proximidades del calcáneo (mi tendinitis es/era en la inserción con el calcáneo). Os presento a mi cicatriz:


Podéis darle click en la foto para verla más grande. Se pueden observar los pequeños bultos al lado de la cicatriz. La zona está enrojecida, pero desde que me operaron está así, aunque no siento ninguna molestia.

Y bueno, de momento esto es todo lo que tengo que contar.

Espero que todos estéis pasando buen verano :)