lunes, 30 de mayo de 2011

Primer examen hecho

Buenas! He tenido esta mañana mi primera examen. Iba acerca de calcular puentes y cosas así. Creo que aprobaré... o eso espero, al menos, porque no he salido decepcionado, aunque no me haya dado tiempo a terminarlo entero. Y eso que entre una cosa y otra hemos estado 4 horas haciendo el examen... Lo que más me molesta es saber hacer un examen y que no puedas terminarlo porque no te dé tiempo. Sabía hacer todo... pero era imposible terminarlo. En fin, ya veremos qué nota saco.

Llevo más de 2 semanas estudiando al máximo y me paso todo el día en la biblioteca. Estas dos últimas noches he soñado cosas del examen de hoy: que llegaba tarde, que preguntaban algo que nunca nos habían explicado, que llegaba al examen y éste era de otra asignatura, etc. Por fin me lo he quitado de encima y esta tarde voy a descansar. No pienso estudiar nada. El siguiente examen lo tengo el día 8 así que voy a estar toda la tarde tocándome los ***** sin hacer nada. Tengo que poner la lavadora y aprovecharé a ver alguna película o serie por Internet...

La verdad es que ahora mismo no me apetece escribir. Estoy cansado después de estar toda la mañana exprimiéndome el cerebro. Es impresionante cómo durante un examen haces y se te ocurren cosas que nunca se te ocurrirían. Es como si en un examen pusieses a funcionar más partes del cerebro para tener el triple de visión espacial, saber hacer cálculos de memoria de forma rapidísima, tener ideas felices que suponen el aprobado, etc. Será por la concentración máxima que se alcanza cuando sabes que aprobar una asignatura depende de lo que hagas en el tiempo del examen. En este examen he pasado las 4 horas pensando y enlazando conceptos con una facilidad y rapidez que hasta me parecía extraño... y aún así no me ha dado tiempo a terminar porque ponen los exámenes para que sea imposible (por tiempo) sacar un 10. Saben perfectamente que no nos dará tiempo a terminarlo, y aún así lo hacen largo. No sé en qué ostias piensan los profesores. ¿Es que ellos no fueron estudiantes en su día?

Así que eso, ahora estoy tranquilísimo por haberme quitado de encima este examen (al menos de momento hasta que salga la nota...), y estoy contento porque no me ha salido mal. Pero también estoy enfadado porque, si hubiese tenido 15 minutos más, podría haber hecho todo el examen entero....

Es lo que hay y toca aguantarse y seguir.

Saludos!!! :)

viernes, 20 de mayo de 2011

¿Por qué estudio Caminos?

¡Buenas y cansadas noches!

Voy a escribir rápido porque llevo todo el día fuera en la universidad y estoy cansado. Esto de los exámenes agota. Temarios de 500 páginas por las dos caras que, aunque parezca imposible, te acabas aprendiendo con sudor para que después en el examen te pongan un test con preguntas rebuscadísimas que no tienen sentido y sólo sirven para pillar; ejercicios complicados pero facilísimos en comparación con los que nos meten en los exámenes... y así podría seguir.

A veces me pregunto, y me preguntan, por qué estudio Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. Ni yo mismo lo sé. Realmente yo siempre he querido ser de todo. Quise ser botánico cuando estudiaba plantas en 2º de la E.S.O., después quería ser médico cuando me enganché a Hospital Central, he querido estudiar Ciencias del Mar, Biología, Ciencias Ambientales, y mil cosas más relacionadas con las Ciencias, pero nunca había tenido vocación de ingeniero de caminos; de hecho, creo que nadie nace con vocación para ser ingeniero de caminos. Polvo, maquinaria enorme, hormigón, suciedad, barro... ¿A alguien le puede gustar eso?

Cuando llegó selectividad no tenía muy claro qué estudiar. Como por las tardes nunca podía estudiar, me ponía a ver Megaconstrucciones y ahí lo vi. Puentes gigantescos que cruzaban el mar y unían ciudades, túneles que iban por debajo de las aguas uniendo países, rascacielos enormes, pantanos y presas que abastecían a miles de personas... "¿Cómo no me había dado cuenta antes?" Pensé.


Y tras 5 años estudiando aquí sigo, esperando terminar ya. Como he dicho, a veces me pregunto por qué leches me he complicado la vida estudiando esto. Ahora mismo podría estar estudiando cualquier otra carrera y podría ser muy feliz estudiando las escasas 100 páginas de cada asignatura llenas de gráficos y colores y letra del número 22 con tipografía Comic Sans.

En la biblioteca oigo a otros amigos que estudiando otras carreras (no diré cuáles por posibles represalias de familiares/amigos) dicen:

"Bufff, tío, no puedo más... Me quedan aún 20 preguntas para aprenderme y el examen es en dos días."
"¿20 preguntas? No entiendo. Te dará tiempo." -contesto yo sin hacerle mucho caso.
"Bufff, no sé, es que el profesor nos da 200 preguntas con sus 200 respuestas, y en el examen caen 10 de esas." - dice el tipo agobiadísimo.
"A ver, pero si te caen 10 de esas 200 que te estudias es muy fácil aprobar." - vuelvo a contestar intentando no reirme de él.
"Qué va, qué va, son muchas preguntas. Es bastante difícil"

Y yo no le digo nada, pero en el fondo pienso que tiene mucha suerte y, como está acostumbrado a ese tipo de facilidades, la más mínima complicación le parece lo más difícil del mundo.

También está el caso verídico de dos compañeros de clase que se apuntaron para créditos de libre elección a una asignatura de una carrera de la que no diré el nombre. Cuando entraron a clase y conocieron a algún compañero de esa carrera, todos les decían que estaban locos, que esa asignatura era la más difícil de la carrera, que se tendrían que haber cogido otra asignatura más fácil.. Aprobaron estudiando una tarde. Verídico.

La verdad es que toda esa gente que estudia esas carreras más fáciles tienen mucha suerte, porque estudian lo que les gusta y además es fácil. Yo creo que en eso no tengo suerte. Estudio lo que me gusta pero a veces pienso que es imposible terminar.


El otro día vi lo del terremoto de Lorca: los muertos, los edificios colapsados, los daños estructurales... Y estos días están dando las inundaciones que está habiendo en el Sur. Es entonces cuando sé por qué estoy estudiando lo que estudio. Realmente creo que esta ingeniería es la más social de todas porque, así como otras ingenierías son muy específicas y tocan poco el tema de la sociedad, en ésta hablamos mucho de las personas y de cómo hacer para que éstas puedan avanzar. Ingeniería de Caminos, llamada en otros países Ingeniería Civil, es, como su nombre indica, la ingeniería de la civilización, la ingeniería de las personas: hacer carreteras para que las personas puedan moverse por su territorio, puentes para que puedan cruzar el río, túneles para salvar montañas, presas para que puedan beber agua, estructuras para que las personas puedan vivir en rascacielos... (algunos pensaréis que eso lo hacen los arquitectos, pero ya os hablaré un día de la lucha eterna arquitectos vs. ingenieros de caminos)

Pues eso, que realmente estoy contento con lo que estudio y sé que realmente cuando termine seré feliz con el trabajo que haga.

Os dejo con esta canción intrumental de Enya, titulada "Only time".



PD: Me ha salido un tocho enorme, menos mal que estaba cansado :)

martes, 10 de mayo de 2011

Empieza lo malo... de nuevo

¡Buenas! Llevo bastantes días sin escribir, pero entre la Semana Santa y los exámenes que se acercan de nuevo no tengo mucho tiempo.

Me estoy preparando cuatro asignaturas que intentaré aprobar en junio y, si no, siempre tengo la convocatoria de julio para recuperarlas. La verdad es que hay dos de ellas que las llevo bastante bien, pero las otras dos justo las he empezado y tengo que meterles caña.

Hoy, por lo menos, me han dado la buena noticia de que a mi grupo le han puesto un 10 en un trabajo de Ingeniería Marítima. La verdad es que el trabajo no estaba como para un 10, puesto que tenía algún fallo y, viendo los trabajos de otra gente, nos merecíamos menos. El trabajo cuenta el 10% de la asignatura, por lo que aprobaré el examen de junio si saco un 4. Lo malo es que a los que hemos sacado un 10 nos ha pedido el profesor que expongamos los trabajos en clase y la verdad es que es un follón porque tenemos que hacer una presentación por ordenador con todo el tiempo que eso conlleva. Realmente hubiese preferido sacar un 9 y así no tener que hacer la presentación delante de toda la clase, pero bueno...

Y por Alicante todo sigue igual. Empieza a hacer un calor bastante insoportable, muy húmedo, y eso le quita las ganas de estudiar a cualquiera. Una amiga ha comentado hoy que "esto es como tener que estudiar estando de vacaciones", y es verdad. Sales a la calle y ves a todo el mundo tomando cervezas en las terrazas de los bares, la gente bañándose en las piscinas, el olor a hierba recién cortada por la calle y a crema para el sol en el interior de los edificios... olor a verano que hace que el estudiar moleste aún más.

El tendón desde hace meses no me duele así que creo que tendré que ir dejando de hablar del tema, a no ser que algún día me duela.

Y nada, ahora voy a ver la televisión un rato y a dormir, porque mañana quiero despertarme muy pronto para aprovechar toda la mañana en la biblioteca.

¡Y luego dicen que la vida del estudiante es buena!

Saludos y espero que os vaya todo bien.

viernes, 29 de abril de 2011

Vivimos esperando

Buenas. No me apetece escribir mucho porque estoy de vacaciones, así que os voy a dejar con un escrito que Pau Garcia-Milà -un joven emprendedor catalán- escribió en su blog personal.

Creo que vivimos esperando. Esperas algo que esperas que llegue mañana, dentro de unas semanas o dentro de cuatro años, tres meses y “unos” diecisiete días.

En el momento menos pensado cierras los ojos e imaginas dónde quieres llegar, como si el mundo fuera una peli de Pixar. Dónde te gustaría estar, quién quieres ser dentro de unos meses si tuvieras la alfombra de Aladín, las ganas de encontrar a tu media naranja (mecánica) de Wall·e o el amor por los niños del padre de Nemo. Sea la peli que sea la espera te hace vibrar. Vives pensando en qué pasará contigo cuando la empresa donde trabajas se fusione con esa más grande, cuando apruebes tu carné de conducir, te saques la licencia de piloto, te cases o asistas a tu primer -o último- día en la universidad.

Así, con los ojos cerrados te pones a esperar. Y sin darte cuenta, mientras esperas, estás viviendo. Sabes que después de 5 años de carrera, 1 de proyecto, 2 de especialización, 1 de máster y un doctorado, el día que sales a celebrarlo puede atropellarte un autobús. Así que cuando alguien escriba tu vida (en sus recuerdos o en una gran biografía) el 99% de las páginas estarán llenas de las anécdotas, vivencias y experiencias de esos años, de los de antes. De cómo reaccionaste cuando viste u oíste tu nota de corte después de dos años luchando, de la cara que pusiste al oír “apto” en la última posibilidad de sacarte el carné de moto antes que cambiara la normativa o de lo que pasó por tu mente antes de decir “sí quiero”, donde “quiero” quería decir casarse o ir a cenar o comprar un perro o tirarte a la piscina desde el primer piso.

Ahora abres los ojos y ves que no estás solo. Que durante todos los años donde tú esperabas había otras personas alrededor esperando. Que cada vez que has estado en un atasco en una autovía, los 200 otros coches del atasco estaban llenos de personas que compartían contigo ese atasco pero que esperaban sus propios sueños.

Cuando te mueras, en el purgatorio, cuando te digan que firmes en el cuadradito “sin salirse de los límites que si no te quedas en el Limbo durante toda la eternidad”, pensarás en toda la espera de tu vida, y verás que de esas personas que estaban a tu alrededor esperando, algunas fueron especiales. Los sueños son privados, únicos, y cada persona tiene sus sueños. Por mucho que algunas personas se empeñen en igualar sus sueños al de al lado porque están totalmente enamorados, los sueños son tuyos y solamente tuyos. Pero los cumples con gente, que cumple sus sueños a tu lado. Gente que trabaja contigo, que vive contigo, que ríe contigo, que sonríe contigo, que te ha hecho daño, te ha disparado con una ametralladora o te ha roto el corazón. De todas las grandes frases de Alexander Supertramp me quedo con una: Hapiness only real when shared (la felicidad tan sólo es real cuando es compartida).

Te reirás muchísimo cuando veas eso desde el purgatorio, porque verás que esperar y esperar te hizo brillar, te hizo crecer, madurar y vivir, pero que al final, en el libro de tu vida el autor (que algunos se atreven a llamarlo Dios) sólo ha dedicado una página a hablar del resultado de esa espera, y todas las demás a lo que viviste mientras esperabas.

martes, 19 de abril de 2011

Canciones de "21 días pendiente de desahucio"

Buenas. Viendo las estadísticas del blog, que ya tiene más de 7.000 visitas únicas en los meses que lleva (lo cual me parece bastante para el tipo de blog que es), me he dado cuenta de que a raiz del anterior artículo en el que hablo del reportaje de "21 días pendiente de desahucio", son muchas las personas que han entrado buscando información sobre el reportaje o sobre las canciones que salen en el mismo.

Como dije, las canciones del reportaje son muy buenas. Yo mientras lo veía me fui apuntando las letras de las canciones que más me gustaban y, al terminar de verlo, me puse a buscarlas por Internet. Desgraciadamente, muchas de esas canciones son poco conocidas ya que son de cantantes que no son muy famosos, por lo que me costó dar con ellas.

Así que he pensado que es buena idea que deje información sobre las principales canciones que salen, para que las personas a las que les han gustado puedan saber cuáles son.

Aunque en el anterior post ya puse algunas, ahí van:

CANTANTE: DIEGO VASALLO
TÍTULO: LA VIDA MATA




CANTANTE: NACHO VEGAS
TÍTULO: TABERNEROS




CANTANTE: SILVIA PENIDE
TÍTULO: CANSAD@S

http://www.goear.com/listen/5c46cff/cansads-silvia-penide

Lamentablemente creo que no está la canción en YouTube, pero puede encontrarse en Spotify.


CANTANTE: DIEGO VASALLOTÍTULO: UN POCO DE LO QUE PERDÍ




A mí me encantan. Son tristes pero dicen mucho. Una de las cosas buenas que tienen los reportajes de "21 días" es que mediante las canciones se dan a conocer muchos grupos y cantantes desconocidos.

Espero que las disfrutéis. :D

domingo, 17 de abril de 2011

Un poco de lo que perdí...

"Nunca tuve más que lo que perdí
vi la suerte hacer a un hombre fuerte, perder,
y no pido más que volver, volver, volver,
a tener un poco de lo que perdí."




Con esta letra de la canción de Diego Vasallo titulada "Un poco de lo que perdí" quiero iniciar este post. Podéis escucharla mientras leéis esto.

Ayer por la noche vi en la web de Cuatroº uno de los reportajes de 21 días, titulado "21 días pendiente de desahucio", en el que la impresionante reportera Adela Úcar convive durante 21 días con personas que no tienen trabajo ni dinero y se ven amenazados con el desahucio.

Por ejemplo, Carmen está en paro desde hace tres años. Era jardinera, y ahora tiene que sacar adelante a sus dos hijos pequeños. No tiene dinero, tiene que ir todos los días a la parroquia para que le den comida, e incluso tiene que llevar a su hijo a cuestas cuando llueve porque no tiene dinero para comprarle unas zapatillas. Vive de alquiler y, tras no poder pagar el piso, le echan a la calle y tiene que dar la patada y ocupar una casa. Es impresionante cómo lleva la situación y con qué fuerza protege a sus hijos para que no se los quiten. Es increible el momento en el que un hijo suyo se intenta arrancar un diente para que el ratoncito Pérez le traiga algo y ella, entre lagrimas, les dice: "Yo soy el ratoncito Pérez y por eso no os traigo dinero. Otras veces he podido."

También se muestra la vida de Tamara, una joven de 23 años que era pastelera y tiene un hijo con el que vive en una casa ocupada tras habérsele desahuciado de su casa. Impresionante cómo, tras dejar a su hijo en el colegio, va al basurero a buscar cosas para después venderlas en un mercadillo. Es increible cómo, mientras ella llora porque les van a volver a echar a la calle, su hijo va y le abraza dándole palmadas en la espalda mientras animándole le dice "Ya está mamá. Ya está."


Imagen del reportaje "21 días pendiente de desahucio"
Cuatro.com


Pero lo más grande del reportaje es la historia de Juan, un taxista jubilado de 83 años que lleva viviendo desde hace 42 años en una casa de renta antigua, y que se verá obligado a dejarla ya que al no poder pagar un mes el casero cancela el contrato y le hace uno nuevo de 650 euros mensuales, mucho más dinero de lo que él cobra. Y sin casi poder andar ni valerse por sí mismo, espera sentado en su sillón, esperando a que se muera. Como él dice:
"Porque estoy cansado de todo. De no poder hablar con nadie […] ¿Qué puedo hacer? Morirme. Es para lo único que valgo.”

Y, esperando sentado, llega el día en el que vienen los funcionarios del juzgado a su casa a exigirle que la abandone. Pero él no sabe dónde ir, no sabe qué hacer. Tiene 83 años, sus hijos se han desentendido de él, y su mujer murió hace mucho tiempo. ¿Qué va a hacer él en la calle? Es como soltar un pájaro desvalido en el bosque. Al final, acabaría muriendo.

El reportaje es el mejor que he visto de 21 días. Familias destrozadas sin ninguna opción, sin poder encontrar un trabajo, sin poder remontar. Personas a las que no les están desahuciando sus casas, sino sus vidas. Impotencia, rabia, lamentos, pero también fuerza y ganas de seguir adelante, tal vez por inercia.

Os recomiendo que lo veáis desde el siguiente enlace. Por cierto, la música del reportaje es alucinante.

21 Días pendiente de desahucio.

Mere mucho la pena. Cada uno sacará sus propias conclusiones.

Os dejo con esta otra canción que también se puede escuchar en el reportaje.



¡Saludos!

viernes, 15 de abril de 2011

Preparando el erasmus...

¡Buenas!

Esta semana ha sido bastante tranquila. Los lunes no tengo clases pero esta semana por la tarde tenía unas prácticas de Ingeniería Marítima y Costera. En esta asignatura aprendemos a hacer diques para los puertos, rompeolas, y todo lo relacionado con obras marítimas y costeras. Sobre todo hemos aprendido muchísima meteorología.

Saber meteorología es fundamental para diseñar cualquier tipo de obra marítima o costera debido a que dependiendo de la zona en la que ésta se ejecute existirán unos vientos predominantes que harán que se formen olas, cuya altura depende (a parte del viento existente) de la morfología del fondo. Dependiendo de la batimetría del terreno (es decir, de la profundidad que tiene el mar), las olas romperán antes o después, ganarán diferentes alturas, etc. Es importante conocer bien todas estas variables ya que dependiendo de las olas que lleguen a la cosa se deberán diseñar los diques de una u otra forma de manera que aguanten cuando existan temporales.

En la práctica del lunes nos mostraron un programa existente llamado SMC (Sistema de Modelado Costero) y concretamente un módulo del mismo llamado MOPLA (MOrfodinámica de PLAyas) mediante el cual se pueden realizar modelos de propagación del oleaje. Esto significa que conociendo la magnitud de un viento y la batimetría (profundidades del terreno) se podrá saber exactamente de qué forma se propaga el oleaje, qué alturas de ola llegan a la costa, etc. En la práctica estudiamos el oleaje en una zona de playa, y posteriormente construímos un dique que parase las olas, y vimos de qué forma variaba el oleaje y la altura de olas que llegaban. Me pareció bastante interesante.

Hemos aprendido en esta asignatura a saber cómo funcionan las borrascas, saber interpretarlas, calcular vientos, oleaje, etc. Me gusta mucho, pero otras partes de la asignatura son aburridísimas, por ejemplo saber de qué forma se tiene que construir un dique, calcular el peso de las rocas que han de ponerse y cómo ponerlas en capas, etc.

Módulo MOPLA del programa SMC para
modelización del oleaje.

En cuanto al tema de mi posible futuro erasmus en la Universidad de Northumbria, Newcastle, esta semana he estado preparandolo todo. He tenido que ir a hablar con el coordinador de mi carrera para acordar qué asignaturas podré llevarme. He tenido que ir a hablar con los de la Oficina de Movilidad Internacional y, esta vez, la mujer que me atendió la otra vez, estaba mucho más receptiva y pudo explicarme los trámites a seguir. A parte, hablé con el jefe de esa oficina y me ayudo bastante, así que para el lunes quiero tener toda la documentación necesaria preparada para entregarla en la oficina y que me lo envíen a Inglaterra. He tenido que hacer una carta de presentación en inglés, he tenido que traducir mi CV al inglés, y mil cosas más, pero bueno.

Aunque me hayan aceptado el erasmus, el final lo decide mi universidad de destino, es decir, la de Northumbria. Normalmente todos los erasmus son aceptados, pero las universidades británicas son bastante más exigentes a la hora de recibir alumnos erasmus. Si ven que mi expediente no encaja ahí, si no les gusta mi carta de presentación, o si las asignaturas que quiero hacer ahí están totalmente completas, pues puede ocurrir que me rechacen ellos mismos la beca.

La verdad es que, una vez que entregue toda la documentación el lunes, estaré más tranquilo y me olvidaré de todo este tema del erasmus de momento. Seguiré estudiando para los exámenes (que ya va quedando menos), descansaré un poco en Semana Santa (aprovechando que vienen mis amigos a verme a Alicante), y cuando me digan si allá me han aceptado o no, pues pensaré qué hacer y cómo organizarme todo.

De momento eso es todo. Estoy cansado, así que voy a ver la tele un rato. Os dejo con esta mítica canción titulada "Dulce Introducción al caos", del grupo Extremoduro. A ver si os gusta.



Espero que todo vaya bien. =D